Una suave melodía se escucha de fondo. Una chica , acariciando las teclas del piano, se sienta cerca de la ventana. Mirando afuera y comtemplando el bosque verde y triste , mientras la suave lluvia repiquetea contra las ventanas. Miro , y reflexiono ... Ahí está mi vida ... Una lágrima solitaria resbala por mi mejilla y al caer, explota en miles de estrellas plateadas al llegar al suelo.
No es que esté triste, simplemente me sobrecoge la belleza de las cosas. Una simple mariposa volando de un árbol a otro. Una flor blanca naciendo entre escombros. La sencillez del trino de un pájaro, para mí la más bella melodía. Me sobrecoge pensar cómo alguien puede destruír eso. Cómo alguien puede arrancar la única flor que crece en un jardín desierto... Me duele el alma al pensar lo breve que es la vida para esas criaturas ... Lo enorme que parece la eternidad comparado con el aleteo de una mariposa.
No es que esté triste . Simplemente en esa lágrima van mis recuerdos , todo aquello por lo que pasé ... Las estrellas plateadas son personas . Algunas que ya olvidé ... Pero no quiero seguir , no más. Sé que olvidaré a mucha gente ... Los recuerdos se borrarán de mi mente, pero en mi alma permanecen las huellas que dejaron . Algunas profundas , otras llenas de ternura , otras .... otras melancólicas ...
Lo que soy sigue conmigo . También aquellas cosas que he aprendido . Pero sigo anhelando algo ... La vida me ha dado, también me ha quitado ... Sé que parece que he vivido mucho más.. Pero tan sólo diecisiete inviernos, y media primavera pesan sobre mi . El piano es mi instrumento , la palabra ; mi corazón , los sueños ; mi alma , la vida ; mi temor.
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