lunes, 23 de enero de 2012

Definitivamente, Mariana tiene sentimientos.

Nunca me sentí más identificada
con mi "título del blog" que en este momento de mi vida... A veces paro la
pelota, reflexiono y digo: Loco yo también tengo sentimientos, no soy un
robotito que hace lo que le dicen, va a donde quieren que vaya, hace lo que
quieren que haga, le hacen decir lo que quieren escuchar y cuando todo acabó...
TAZA, TAZA CADA UNO PARA SU CASA! ¿Quién mierda se piensan que soy yo? Una
muñeca con la cual pueden jugar hasta el hartazgo y cuando se aburren, chau! Al
baul con los demás juguetes, ¿Sabés? Me compraron uno nuevo y si me canso del
nuevo, tal vez, algún día vuelva a jugar con vos. Total siempre vas a estar ahi,
para mi.. ¿O no? Nooooooooo la puta madre que te remil parió nooooooo, no voy a
estar ahi, es más NUNCA voy a entrar a ese puto baúl. Nunca más voy a caer
en ningún juego estúpido de "hombre" estúpido, que solo quiere una relación
estúpida. Quiero un HOMBRE, me cansé de los gatos... Estoy haaaaaaaarta de
escupir bolas de pelos, estoy cansaaaaaaada de que se escurran por los tejados,
estoy saturaaaaaada de comprar whiskas para alimentarlos.BASTA BASTA BASTA, se
terminó hasta aquí llegó mi amor queridos muchachos... ¡YO TAMBIÉN TENGO
SENTIMIENTOS! Y vaya sentimientos, soy demasiado sensible en el tema "romance"
aunque sea una aventura. No se que mierda pienso, no se a donde quiero llegar si
sé que son unos inmaduros de miercoles, que aunque tengan 25 años yo les llevo
como 10 arriba en el tema maduración. Se que la que tiene que cambiar soy yo, sé
también que tengo que dejar de involucrarme en estas estúpidas aventuras que
solo hacen que tenga el corazón cada vez más duro, y sé también que solo tengo
19 años me falta mucho por recorrer todavía, muchas piedras con las cuales
tropezar y muchas manos que seguro me van a levantar... Pero solo quiero decirle
a mi espíritu, a mi mente y a mi corazón que voy a cambiar. Voy a ser más duro y
cuando tenga que decir algo, lo voy a decir sin que me de verguenza ni mucho
menos... Porque, ¿Si primero no me quiero yo, quién me va a querer de
verdad