Millones de personas han decidido no ser sensibles. Han desarrollado pieles gruesas a su alrededor para evitar que alguien los hiera. Pero a un gran precio. Nadie los puede herir, pero tampoco nadie los puede hacer felices.
Era consciente de que pertenecía al público, pero no por mi físico o por mi belleza, sino porque nunca antes había pertenecido a nadie.
viernes, 14 de octubre de 2011
viernes, 7 de octubre de 2011
jueves, 6 de octubre de 2011
Mujeres
Cuando una mujer está enfadada, está realmente enfadada. Ningún hombre se puede enfadar tanto, porque el hombre siempre es a medias. Ni es total en su amor, ni lo es en su enfado. Es calculador, piensa qué hacer y qué no hacer. Es intelectual, está dominado por su cabeza. La mujer vive sin cabeza. Esa también es su belleza, y también la agonía de vivir con ella. Está tan llena de gracia, tan redonda, tan suave; y todo porque la cabeza no está calculando. Vive con el corazón, es más instintiva, más parecida a un animal. Cuando te ama, te ama: está lista para sacrificarse. Puede morir por ti, no lo dudará ni un momento. Pero cuando se enfada... ¡te puede matar! Tampoco lo dudará ni un momento.
OSHO
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