miércoles, 23 de septiembre de 2009

DAMISELA EN APUROS


Haciendo referencia particularmente a las chicas; hay quienes deciden desempeñarse en algunas situaciones adoptando para si mismas el rol de “Damisela en apuros” y es que parece que ellas confunden la sensualidad de la natural delicadeza femenina con la necesidad, debilidad y dependencia de cientos de factores.
Estas “Damiselas en apuros” se muestran al mundo tan frágiles y necesitadas de protección que pueden llamar la atención de muchos hombres -dada la natural necesidad masculina de sentirse protectores-. La “Damisela” al notar el interés de un chico que posee ciertas características que ella cree podrían funcionar en su historia, comienza a tejer una red de posibilidades con dicho chico; imagina escenarios, momentos, frases y situaciones que se desarrollan exitosamente en un futuro cercano y el chico, que inicialmente puede estar verdaderamente entusiasmado con la chica tan frágil y necesitada de protección, ahora -y en gran parte consciente y orgulloso de ello-, ha adoptado el papel del “Caballero de la Brillante Armadura”; justo lo que la damisela buscaba.
Y ahora la “Damisela en apuros” sabe que hay ALGUIEN que va a salvarla de sus complejos, de la soledad que la atormenta, de la inseguridad que la inquieta; sabe que ahora hay alguien que la subirá en su caballo blanco para alejarla de su pasado, de sus traumas y de sus errores. En resumen; ha encontrado a alguien que va rescatarla de ella misma, así que al principio de esa fantástica relación de cuento de hadas, la “Damisela en apuros” parece encantadora y digna de ser presentada a la familia del “Caballero de brillante armadura”. Desafortunadamente es sumamente complicado lidiar con la inseguridad de una “Damisela en apuros” y con su respectivo equipaje de temores y dramas, así que en algún momento y con la finalidad de afianzar su sitio al lado del Caballero optará por medidas como:

•Llamar a los amigos del Caballero de la Brillante Armadura para preguntar por él

•Llamar a la madre del Caballero de la Brillante Armadura para hablarle de lo maravilloso que es su hijo y de cuan feliz es a su lado.
•Acosar al Caballero de la Brillante Armadura con llamadas a todas horas
•Saturar el teléfono celular del mismo con mensajes de Texto
•Repetirle que lo NECESITA

Y creo que justo aquí comienza el verdadero drama de nuestra “Damisela en apuros”, porque habrá lágrimas y decepciones, porque el Caballero de la Brillante Armadura se comienza a dar cuenta que no está dispuesto a cargar con todo el drama que trae consigo su Damisela, que jamás hará SUFICIENTE por ella porque ella - al igual que la "Princesa"- tiene carencias que solo ella puede satisfacer y dragones internos con los que luchar; el Caballero terminará por entender que jamás podría rescatarla de ella misma, por lo que terminará por alejarse. ¿Quién puede culparlo?

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